Orígenes de Empalme Olmos

“LOS ORÍGENES de nuestro pueblo”

Extraido del libro "Breve reseña histórica de Empalme Olmos"

Editado por la APROFOEO

 

Con respecto a los orígenes de Empalme Olmos no tenemos mucha documentación, al menos en la propia localidad. En la época de la fundación de Montevideo en 1726 ya se hace referencia al paraje con otra denominación. Sobre todo en el posterior reparto de tierras que llevó a cabo Don Pedro Millán entre los primeros pobladores de San Felipe y Santiago de Montevideo.  Según consta en el Libro Padrón Nº2 foja 107 y siguientes estas tierras se le concedieron a Pedro Baldenegro quien las vende a Leandro Quiroga. Éste último las vende el 8 de mayo de 1841 a José Luís García y así sucesivamente. Esto igualmente no significa que estas personas poblaran efectivamente estas tierras, sino que simplemente eran propietarios. En la época la densidad poblacional  de la Banda Oriental era muy baja.

 

Previo a los españoles sí tenemos constancia de que la zona era utilizada frecuentemente como área de caza por las poblaciones originales indígenas. Esto lo supimos por la abundancia de hallazgos líticos tales como puntas de flecha, masas y boleadoras. Debemos pensar en un Empalme Olmos tan ondulado como, hoy pero poblado por el bosque nativo y las praderas.

Subsisten relatos de que la zona fue utilizada en los tiempos de la independencia para establecer campamentos y pasar la noche.

Recordemos que en la ruta hacia Maldonado el pasaje por  Empalme Olmos o por sus cercanías era punto obligado. La ruta 8 al menos en esta parte es continuación del Camino a Maldonado.

 

Más recientemente, Empalme Olmos, antes de ser empalme se constituyó como un primitivo centro de servicios para el área rural circundante. Las chacras y emprendimientos agropecuarios demandan alimentos, semillas, herramientas, medicinas, etc. y el núcleo poblacional primitivo del pueblo los brindaba, incluso antes de la llegada del ferrocarril. Ejemplo de esto es el Sr. Bruno Figueredo que tenía su peluquería y barbería desde antes de 1890 en la actual calle Gral. Artigas, a la altura de donde el Sr. Luzardo tiene su casa hoy en día. José Mª Fernández, recordado en el nomenclátor local, también estaba antes del tren con su carnicería en donde tiene hoy su casa Fredy Rodríguez, quien es descendiente de antiguo carnicero. En su carnicería se instalaban funcionarios del gobierno para suministrar a los agricultores de la zona las semillas necesarias para los cultivos.


 

Estos aportes del Sr. Hugo Cabrera nos dan la idea de que el ferrocarril si bien importante y trascendente para Empalme Olmos no fue el punto de partida. El tren llega pero acá ya había algo. Estaban los campos de Juan Parodi, los de Octaviano Olmos, los de Raffo, el establecimiento de los Pochintesta, etc. La propiedad de los Pochintesta tenía la portera a la altura de la Calle Tomás Berreta esquina G. Butteri, más allá, rumbo a lo que sería después la fábrica y demás era propiedad de ellos. Ellos tenían una importante cabaña de lanares que logró el mérito de importar variedades ovinas de genética superior.

Algunas familias de la zona, por más lejano que nos parezca, sufrieron las consecuencias de la derrota alemana de la primera guerra mundial. A causa de eso debieron vender sus propiedades y a partir de ello se dio lugar a fraccionamientos y barrios nuevos.

Hay edificaciones que datan de 1888, por ejemplo, la escuela vieja. Era propiedad de los nietos de don Tomás Conde, Valentina, Luisa, Pilar, Juna María y Fructuoso. Todos ellos recibieron una fracción y una de ellas fue prestada para que funcionara la escuela pública. En 1912 la propiedad se unifica con la compra de Juana Molinero de Frigerio. Son sus hijos quienes la heredan en 1954 y la venden a Jaime y Ángel Salort (Padre de Rita Salort) en 1959. Allí establecieron un próspero tambo que produjo bonanza y esplendor al Pueblo y a la Familia. Finalmente, cansados del negocio y agotados por el esfuerzo venden a la Familia Garrone que ha realizado un maravilloso trabajo de restauración y conservación del patrimonio de la propiedad.

 

Sin perjuicio de lo anterior, fue el tren y las compañías que lo trajeron quienes han marcado más profundamente la historia de la localidad. La fecha de “21 de mayo de 1895” tomada hoy en día como fecha de la fundación de Empalme Olmos tiene su origen en la inauguración de la conexión entre las líneas del North Eastern Uruguay Railway y el Ferrocarril Uruguayo del Este. Dicha conexión uniría  a la localidad de “La Sierra”, hoy Gregorio Aznares, con Montevideo a través de Empalme Olmos. Según información que nos proporcionara José Luís Hernández, curador del Museo del Ferroviario “Don Eduardo Hernández Peña”. Esta efeméride confirma sin quererlo lo primeramente expuesto. Sería imposible que se pudiera inaugurar algo sino había aquí nada.  Por ende Empalme Olmos, es varios años más antiguo que lo que se creía.

En 1909 la empresa Ferrocarril Uruguayo del Este inaugura sus talleres en Empalme Olmos por lo que esta compañía pasó a ser el primer empleador de la localidad. Esta empresa al ser de origen inglés ya sea por sus capitales como por su personal gerencial, impregnó con su arquitectura, organización, planificación y demás al pueblo. Reflejo de la diferenciación social imperante se puede ver aun hoy en las diferencias existentes entre la “Casa del Ingeniero” y las casa del personal dispersas a lo largo del barrio histórico. 

Para 1920 Empalme Olmos es un próspero pueblo que permite el funcionamiento de diversos negocios entre ellos destaca el de José Trasande. El mismo ocupaba toda la esquina del “Los Patos” llegando incluso a lo que es hoy la Barraca Avenida. Como era usual vendía de todo, desde herramientas, semillas, alimentos hasta telas para la confección de  ropas. El camino a Maldonado pasaba por lo que es hoy la ruta 8, como ya dijimos, y un precario camino unía a éste con el núcleo de Empalme Olmos. Ese modesto camino se convertiría luego en la Avda. Luis A. De Herrera. Cada vez que llovía el paso a la altura de la actual intersección con la calle Zorrilla de San Martín se volvía intransitable. Preocupados por la situación los vecinos redactan una solicitud y aprovechando la visita del Presidente Baltasar Brum, que regresaba de Maldonado, se la entregan. El responsable de realizar la mencionada gestión era Patricio Álvarez vecino de la zona con notorias influencias políticas. El Presidente Brum promete que se realizará la obra. Esto finalmente se concreta en 1926 (Según Hugo Cabrera) gracias a un convenio con una empresa alemana que importó el cemento desde Alemania. La obra revestía cierto carácter experimental ya que se hizo sin afirmado previo y resultó en un total éxito. Tenemos que reconocer que pasados más de 80 años y con muy escaso mantenimiento el pavimento de la Avenida se encuentra en muy buen estado y los principales deterioros se deben a obras que destruyeron el pavimento original o al voluminoso tránsito pesado que circula por ella día a día.

En 1931 se inauguró el actual edificio de la escuela en un predio donado por AFE. En 1934 comienza funcionar el servicio de energía eléctrica para toda la localidad ya que anteriormente AFE suministraba corriente a las viviendas de sus empleados solamente. Lo hacía con unos generadores que daban un pico de luz desde las 20 a las 22 aproximadamente. En  1935 el Club Social Uruguayo del Este inaugura el edificio original.

1953 fue un año triste ya que se desmantelan los talleres ferroviarios en razón de que al ser adquiridos los ferrocarriles británicos y crearse AFE, son trasladados a Peñarol. En 1975 se reabrieron aunque nunca alcanzó el esplendor original ni la variedad de oficios y servicios que brindaba el original. Recordemos que el taller original llegó a tener carpintería, pinturería, herrería y hasta una propia fundición de metales.

En  1971 y luego de arduas gestiones de las que participó entre otros Doroteo Rava, el 26 de Febrero se inaugura la red de distribución de agua potable con una longitud de 1500 metros y su tanque. Gracias al aporte fotográfico de la Familia González se conserva un importante registro fotográfico de la construcción del Tanque así como de la inauguración. El tanque tiene una capacidad de 40000 litros y hasta hace pocos años permitía el abasto de agua de gran parte la localidad. Con la puesta en servicio del “Tanque nuevo” en el barrio “El 40” se resolvió el problema del abastecimiento de agua potable para muchos de nuestros vecinos[1].

 

La década del 80 trajo el nuevo trazado de la ruta 8 que significó el desplazamiento de varios vecinos en el barrio “El 40”. Muchas casas quedaron vacías y se abandonaron. Comercios del barrio se afectaron gravemente así como Clubes de la zona. Aun hoy se nota una herida que no termina de cerrar en el urbanismo de aquella parte del pueblo. La reapertura democrática permitió que en 1985 florecieran numerosos clubes políticos por todo el pueblo, en un deseo de afianzar la renaciente democracia. Comienza a funcionar el liceo, primero como iniciativa de los vecinos, luego, en 1987 es oficializado.

Mucho más ha sucedido en este pueblo desde 1980 en adelante, algunas de ellas se podrán seguir viendo en este trabajo. Esperamos que en las sucesivas mejoras y agregados que tenga esta publicación, se logre completar esa parte de la historia reciente de Empalme Olmos.

 

 

 

Un poco de Historia

 

Por Hugo Cabrera

 

 

 

Hablar de Empalme Olmos cuando a él me unen sentimientos tan profundos, como son el porvenir de las familias fundadoras, que a su vez tienen origen en padres y madres, que supongo, junto a unos pocos y distantes vecinos que ya tenían formados sus hogares en un semidesértico lugar, es emocionante.

Con algo de nostalgia me estoy ubicando en un muy viejo y lejano tiempo, “el los albores de la patria libre”. Tiempo de familias numerosas. Como si juntas hubieran tenido un presentimiento del futuro, como si en íntima comunión decidieran darle al lugar muchos hijos para formar una comunidad.

Así transcurren los años 1870, 1880 y 1890, los abuelos se establecieron, al igual que el matrimonio Rodríguez Conde con 11 hijos.

El paraje era ya importante, funcionaba un comercio de gran porte en la venta de “ramos generales” cuyos dueños eran los hermanos Corti. También estaba la carnicería de José Mª Fernández, la barbería de Bruno Figueredo y a cargo de la primera escuela se encontraba Deolinda Rodríguez de Pollero.

Una vez conformado el lugar, la localidad recibía con enorme algarabía la llegada del fenómeno revolucionario de la época: El Ferrocarril del Este y con él llega gran parte de lo que hoy somos.

Aquella comunidad campesina pasó a ser un pequeño pueblo con un muy importante desarrollo económico, comercial y cultural. Esto no quiere decir que la actividad agrícola, ganadera y lechera desapareciera, por el contrario, siempre fue un factor muy importante en el desarrollo. Junto con el ferrocarril se expandió el comercio y ejemplo de ello fueron José Trasande y Luís Martínez. Con respecto al campo no podemos olvidar el establecimiento y cabaña Pochintesta con un importante emprendimiento ovino.

En lo que al centro poblado se refiere, en él se afincan gran cantidad de familias provenientes de distintos departamentos de la República así como también de muy distintas nacionalidades: ingleses, italianos, españoles, húngaros, rusos y alemanes, quienes junto a los otros formaron una pequeña y cosmopolita sociedad. Dichas circunstancia nos puso en un muy buen nivel social y cultural.

Esto sería una primera parte de nuestra historia, no se hasta donde llegaremos. Yo como toda mi generación, al igual que los Rodríguez Conde, mis abuelos y mis padres nacimos, vivimos trabajamos y espero, al igual que ellos, en este lugar terminar mis días.

Ya en el atardecer de mi vida y con todo el cariño que me significa Empalme Olmos quiero agradecer a todas las familias que un día llegaron y se radicaron y con dignidad, honradez y trabajo prestigiaron y posibilitaron el desarrollo del pueblo.

Debo dar mi más profundo reconocimiento a esta juventud, que no cesa en su intención de aclarar y conocer los orígenes y principios del desarrollo histórico de nuestro Empalme Olmos.


[1] Las fuentes de esta parte han sido: Relatos orales de Hugo Cabrera, Luís Hernández y Miryam y Hugo Rava, revista Empalme Olmos 100 años de historia y diversas paginas web.